El pasado domingo se celebró en las sede del Club Ajedrez Alfaro la entrega de premios   de la temporada, entre ellos la prestigiosa Cigüeña de Plata  del XXIII Abierto Absoluto de Alfaro Sub2200, en esta edición la cigüeña vuela hasta Pamplona, el ganador fue Aitor Martinez Ayesa, jugador del Club Mikel Gurea, le acompañaron en el pódium  el tudelano David Garrido y el alfareño Aaron Aliane. Los mejores jugadores del Club fueron Jorge Ruiz y Aitor  Martinez Bernardo.

 

Asimismo se entregaron los premios de la Liga Social por Equipos y del  13º Abierto Infantil Ribera del Ebro, el campeón fue Marcos Felipo del  Club Ajedrez Alfaro, seguido de Iker Almache de Peralta y el jugador de la cantera alfareña Javier Sainz Allo. La Categoría B para noveles el primero fue  desde Igea Javier Ortega,  seguido del calahorrano Iñaki Docampo y de Mateo Martinez desde Cintruenigo.

Asistieron a la entrega de premios la alcaldesa de Alfaro Yolanda Preciado y varios concejales del Ayuntamiento de Alfaro, como principal patrocinador de las actividades del Club,  que también recibe el apoyo de la Federación Riojana de Ajedrez, Gobierno de La Rioja y firmas como Aspil, Arluy  y Riberebro.

Previamente y como celebración del Día del Club  se disputó en el paseo Florida un XXIII Torneo Relámpago que estuvo dominado por el entrenador de la Escuela de Ajedrez de Alfaro,  el Maestro Internacional Pablo Glavina, seguido del Maestro Fide local Alvaro Bayo y de Aitor Martinez Ayesa.

Por la tarde, tras comida de hermandad se disputaron los tradicionales torneos de mus y parchís entre los socios y acompañantes.

Las próximas competiciones serán a nivel nacional, con participación en los Campeonatos de España de Selecciones Autonómicas en junio Padrón y los Campeonatos por edades durante julio en Salobreña, donde el Club Alfareño representará a La Rioja en  todas las categorías.

En Octubre se retomará la competición en Alfaro con séptima edición del Open Open Internacional Ciudad de Alfaro que se disputará durante el  puente del Pilar,  con ritmo olímpico de partidas lentas de 90 minutos durante 5 jornadas.