La Asociación de Promoción Gitana de La Rioja ha ofrecido esta mañana una rueda de prensa para comunicar que renuncian a la subvención concedida por el Ayuntamiento para su Programa de Mediación Integral y que a partir de ahora dan por rotas las relaciones interinstitucionales existentes hasta el momento entre ambas partes por la falta de compromiso municipal con el colectivo gitano.

 

La Asociación Gitana, de la mano de su presidente regional Enrique Jiménez y de su representante en Calahorra Antonio Jiménez, se reunió ayer miércoles con el alcalde Luis Martínez Portillo para trasladarle su malestar tras conocer la concesión de una subvención de 2.385 euros a la asociación por su Programa de Mediación, importe correspondiente a los meses de noviembre y diciembre.

Los gitanos recuerdan cómo en el mes de enero de 2017 ya contrataron un mediador social para Calahorra que ha estado interviniendo en las áreas de educación, justicia y cultura principalmente, y que cuando presentaron este programa al Ayuntamiento se hizo referencia a la continuidad del programa, a lo que se añade que ahora no se les admite el carácter retroactivo de la contratación y la actividad desarrollada.

En el escrito remitido al Ayuntamiento, entregado en el Registro Municipal y en mano al propio alcalde, los gitanos riojanos señalan que sería ‘incongruente’ aceptar esta subvención ya que esa cantidad, 2.385 euros, no se ajusta en justicia al trabajo que vienen desempeñando en la ciudad de Calahorra y que aceptar esa cantidad sería no dar la validez y el rigor que desean para este Programa de Mediación Integral.

Junto a la renuncia de la subvención concedida, la Asociación de Promoción Gitana de La Rioja ha dado un paso más rompiendo las relaciones existentes hasta ahora con el Ayuntamiento, a la vez que han criticado con dureza la falta de compromiso del equipo de gobierno con respecto a este colectivo que, ante la ausencia de soluciones reales a sus problemáticas, se plantea la necesidad de tener un representante municipal en el Consistorio calagurritano que vele por los intereses del pueblo gitano.

Por ello, Enrique García ha adelantado su intención de trabajar durante este año y medio para, o bien contar con un partido propio que incluya a otras personas de la ciudad en situaciones de riesgo o exclusión social, o colaborar con alguna de las formaciones políticas existentes en Calahorra a fin de garantizar que los gitanos tengan ‘voz propia’ en la administración municipal.