El PSOE ha remitido una nota de prensa a los medios de comunicación para exigir a Luis Martínez Portillo que no recurra la sentencia por el derribo del inmueble del Rasillo de San Francisco e indemnice inmediatamente a la familia Gómez-Sota añadiendo que “debe asumir su responsabilidad como concejal de Urbanismo en 2013 y presentar su dimisión, por decencia y por justicia ante una decisión desproporcionada”.

 

Los socialistas se refieren con esta comunicación al hecho de que el Tribunal Contencioso Administrativo número 1 de La Rioja ha declarado nula la decisión de derribar el inmueble del numero 5 del Rasillo de San Francisco, recordando que la familia Gómez-Sota fue desalojada de su vivienda en el verano de 2013 que derribó de urgencia el Ayuntamiento de Calahorra tras declararla en ruina.

Ahora, el PSOE señala que “el juzgado da la razón a la familia y rechaza la declaración de ruina dictada por el Ayuntamiento de Calahorra. No existió ni ruina económica ni ruina urbanística” añadiendo en este sentido que “cuatro años han tardado los tribunales en darle la razón a la familia Gómez Sota ante una de las decisiones más injustas del Ayuntamiento de Calahorra”.

La nota de los socialistas recuerda que “tras el derrumbe del tejado de un edificio de la plaza García Antoñanzas, contiguo al de esta familia, el Ayuntamiento decidió derribar ambos edificios alegando que correspondían a la misma finca registral. Un procedimiento que fue tramitado de urgencia y que contrasta con la gran cantidad de edificios ruinosos existentes en el casco antiguo y que durante años son olvidados por el Ayuntamiento de Calahorra”.

Además se señala que “en una primera instancia ya hubo medidas cautelares para la paralización del derribo que no llegaron a tiempo por la prisa en la que el Ayuntamiento de Calahorra realizó el derribo del inmueble comenzando por la casa de la familia Gómez Sota en lugar de empezar por el inmueble dañado”.

Desde el PSOE calagurritano manifiestan que “los tribunales dan hoy la razón a la familia y al común de la ciudadanía de Calahorra que no entendió el derribo que además ha deteriorado sustancialmente la imagen de una de las zonas más emblemáticas de Calahorra. Una sentencia justa pero que llega tarde para la familia que ya no podrá volver a tener su casa ya derribada”.

Asimismo los socialistas ponen especial énfasis en las consecuencias para esta familia “que acudió al Ayuntamiento en busca de amparo cuando el tejado de la casa de al lado abandonada calló sobre la suya y que en lugar de encontrar apoyo y protección recibió el peor trato posible siendo los mayores damnificados” frente a lo cual “el Ayuntamiento de Calahorra no quiso tomar ninguna medida de protección, pudieron derribar de urgencia una sola parte de la finca registral y solo el PP sabe porque no se hizo así”.

Finalmente, el Partido Socialista exige que “es momento de que Luis Martínez Portillo, concejal de urbanismo en 2013, asuma su responsabilidad y presente su dimisión, por decencia y por justicia ante una decisión desproporcionada y arbitraria que supuso dejar en la calle a una familia sin justificación alguna. Un Ayuntamiento, un concejal de urbanismo ha de defender por encima de todo el derecho fundamental a la vivienda. La decisión tomada en 2013 supone un desprecio absoluto por este derecho y supuso un abuso de poder intolerable. El auto del juzgado es claro y contundente. Nunca se debió haber derribado la vivienda de esta familia”.

En ese mismo sentido los socialistas exigen que “la sentencia sea ejecutada inmediatamente por el Ayuntamiento de Calahorra y que renuncie a recurrir la misma. Un recurso que sólo va a servir para dilatar el sufrimiento de la familia y la aplicación de la justicia y que significará invertir más recursos municipales en defender una actuación indefendible”.