Desde la Plataforma por la Liberación de la AP-68 quieren preguntar al Presidente Ceniceros si considera que teniendo en cuenta los 18 meses de proyecto, el periodo de tiempo necesario para la dotación presupuestaria, el plazo de licitación y el de ejecución, ¿en cuántos años o lustros se podrá hablar de una solución real al ‘matadero’ que supone la N-232?​ ​¿Será​ ​antes​ ​del​ ​final​ ​de​ ​la​ ​concesión​ ​de​ ​la​ ​AP-68?

 

La Plataforma para la Liberación de la AP-68 considera que si se reconoce por parte del Ministerio de Fomento una necesidad imperiosa de duplicar tramos de la N-232 totalmente obsoletos, peligrosos y asesinos, se debería al menos y mientras se produce la subsanación de este dislate, liberar el tramo de la AP-68 comprendido entre Tudela y Calahorra. Así como la concreción en el plazo finalización de los proyectos y la asunción de responsabilidades políticas en caso de incumplimiento. No caben brindis al sol, como la ronda sur de Logroño comprometida por el Gobierno central en 2007 y sin una palada de tierra​ ​removida.

El comunicado de la Plataforma incide en que “tenemos una enfermedad terminal y cuando vamos al médico nos reconforta con un “no se preocupe, si dentro de unos 6 años existirá el medicamento que cure la enfermedad que padece”, oiga que entonces igual ya la enfermedad ha acabado conmigo. Eso es exactamente lo que propone el Presidente Ceniceros”.

Desde la Plataforma por la Liberación de la AP-68 consideran que la liberación inmediata y total de la AP-68 en su tramo riojano es fundamental para reducir de una vez por todas la grave siniestralidad y mortalidad que sufrimos en la N-232 y acabar con el temor, la ansiedad y fatales consecuencias que está acarreando a todos los riojanos y a quienes utilizan esta​ ​vía​ ​en​ ​sus​ ​tránsitos.

Por tanto, la única medida oportuna y eficaz como así se viene reclamando desde la PLAP es la liberación efectiva de la Autopista AP-68 en La Rioja que pondría fin a la sangría que supone el alto volumen de tráfico que soporta la N-232 y que tan siniestros efectos ocasiona en la vida diaria de todos los riojanos​ ​y​ ​vecinos​ ​de​ ​comunidades​ ​limítrofes.