La investigadora Sonia Martínez Herrero, perteneciente a la Unidad de Angiogénesis del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), ha obtenido el grado de doctora por la Universidad Pública de Navarra tras la defensa de su tesis internacional ‘Generación y caracterización de ratones knock-out inducibles para adrenomedulina’. La tesis, defendida en inglés, ha alcanzado la máxima calificación por parte del tribunal, en el que participaba un profesor de la prestigiosa Universidad de Oxford.

 

La tesis de la científica del CIBIR ha centrado su estudio en la investigación de la proteína denominada adrenomedulina, demostrando que las nuevas terapias basadas en la modulación de esta proteína pueden ser eficaces en el tratamiento de la osteoporosis y el cáncer colorrectal asociado a la colitis.

La tesis defiende que el modelo de ratón empleado en sus investigaciones supone un nuevo modelo de estudio mucho más adecuado y fiable que los utilizados previamente para estudiar las funciones de esta hormona. En concreto, ha testado la eficacia de una pequeña molécula que modula negativamente la adrenomedulina para tratar la osteoporosis, confirmando que es capaz de prevenir la pérdida ósea, haciendo de esta molécula un buen candidato para un fármaco pionero contra la osteoporosis.

Por su parte, la tesis también ha estudiado la implicación de la adrenomedulina en el desarrollo y progresión del cáncer colorrectal asociado a colitis, demostrando que puede tener un papel protector durante la fase de progresión del cáncer de colon, pudiendo  representar además un nuevo tratamiento para esta patología.

En condiciones fisiológicas normales, la adrenomedulina es un péptido vasodilatador y broncodilatador, posee efectos diuréticos, regula la secreción de otras hormonas como la insulina, modula la respuesta inflamatoria, promueve la regeneración tras un daño, actúa a través de sus receptores en el sistema nervioso central para regular las respuestas de estrés.

Su implicación en tantos procesos fisiológicos hace que también esté directamente relacionada con numerosas patologías, algunas de ellas con un alto impacto social y económico. Entre las principales enfermedades en las que esta hormona tiene algún papel se encuentran las de carácter cardiovascular (infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca o hipertensión arterial), enfermedades cerebrovasculares, diabetes mellitus, enfermedad de Alzheimer, insuficiencia renal crónica, y cáncer, entre otras.

La Junta Provincial de La Rioja de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha financiado este estudio mediante una beca predoctoral concedida a Sonia Martínez. Este proyecto también ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III.