‘Lenito’ y ‘Laminero’. Así se llaman los dos ejemplares de visón europeo que la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente ha liberado hoy en la desembocadura del río Najerilla, en un tramo entre las localidades de Cenicero y Torremontalbo, para tratar de recuperar las poblaciones de este mamífero, una de las especies actualmente más amenazadas a nivel mundial. Los animales han sido criados en cautividad en las instalaciones que mantiene la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB) en Toledo, si bien han permanecido las últimas semanas en las instalaciones del parque Senda Viva (Navarra) preparándose para su suelta.

 

El director general de Medio Natural, Miguel Urbiola, ha explicado esta mañana que son los primeros de un total de ocho ejemplares que la administración medioambiental riojana tiene previsto soltar en las próximas semanas como parte de las actuaciones del proyecto Life Lutreola Spain ‘Nuevos enfoques en la conservación del visón europeo en España’. Este proyecto se desarrolla desde 2014 en La Rioja, País Vasco, Aragón y la Comunidad Valenciana y pretende contribuir a la conservación del visón europeo a través de nuevas acciones, especialmente el control del visón americano, la principal amenaza para la especie en la actualidad.

De hecho, la expansión del visón americano, más grande y fuerte que el visón europeo, al que desplaza de su hábitat y llega incluso a depredarlo, ha diezmado sus poblaciones en todo el país hasta llevarlo a la categoría de especie “en peligro crítico de extinción”. Ante esta situación y la imposibilidad de que la población salvaje de visón europeo recupere por sí sola unos parámetros poblacionales que garanticen su conservación, desde hace unos años se ha apostado por potenciar acciones de refuerzo poblacional mediante la suelta de ejemplares procedentes de centros de cría en cautividad en aquellos territorios con poblaciones asentadas de visón europeo antes de la llegada del americano, como es el caso de La Rioja, que contaba con uno de los núcleos poblacionales más importantes de Europa, pero que en la actualidad ha disminuido considerablemente.

Erradicación previa del visón americano

Para poder introducir ahora los visones europeos en los ríos riojanos, el Gobierno de La Rioja viene realizando desde otoño de 2014 una campaña de erradicación del visón americano en el área de expansión del visón europeo mediante el uso de plataformas flotantes que ha obtenido muy buenos resultados. En total, se ha actuado en la cuenca medio-alta del Ebro sobre más de 400 kilómetros de ríos.

En concreto, en 2014 se capturaron 104 visones americanos; a lo largo de 2015 fueron 176; y ya en 2016 solo 12 ejemplares en las 557 plataformas colocadas. En 2017 únicamente se localizaron 3 visones americanos, lo que indica la práctica erradicación en el Ebro y sus afluentes, requisito imprescindible para poder iniciar una estrategia de reintroducción del visón europeo.

La Dirección General de Medio Natural tiene previsto liberar 8 ejemplares de visón europeo procedentes de distintos centros de cría en cautividad que se han puesto en marcha en nuestro país dentro del programa de conservación “ex situ” de la especie.

Los ejemplares que hoy se liberan, ‘Lenito’ y ‘Laminero’, de dos años de edad, han permanecido cerca de un mes en Senda Viva en jaulones de aclimatación y se criaron en el FIEB de Toledo. Se trata de dos machos adultos a los que se unirán en las próximas semanas seis hembras: ‘Neila’ y ‘Nalda’, también criadas en el FIEB y que se encuentran en la actualidad en las instalaciones de La Fombera, culminando el periodo de aclimatación en jaulones presuelta; y ‘Kala’, ‘Nájera’, ‘Nieva’ y ‘Nela’ que están realizando la aclimatación en La Alfranca, en unas instalaciones del Gobierno de Aragón, y que han sido criadas en el Pont de Suert (Lleida).

Aclimatación en jaulones individuales

El método elegido para la suelta de los visones europeos es lo que en el argot técnico se conoce como “suelta semiblanda”, que consiste en dejar a los animales unos 30 o 40 días en unos jaulones grandes de aclimatación en los que mediante vegetación y estanques se recrea su hábitat, y donde aprenden a cazar, a pescar y se preparan para la vida silvestre antes de su suelta definitiva en el medio natural. El Gobierno de La Rioja ha instalado dos de estos jaulones en La Fombera.

Previamente a su suelta, se coloca a los visones un collar con un radio emisor que permite hacer un seguimiento de los ejemplares durante los dos primeros meses. Los visones se van a liberar en el entorno de la desembocadura del Najerilla y el río Ebro, zonas que ofrecen el refugio y el alimento necesario para la especie y donde históricamente se daban las mayores densidades de visón europeo de toda la región (más de un ejemplar por kilómetro de río). Como complemento a la liberación de los ejemplares de visón europeo, Medio Natural va a reforzar las acciones de control y erradicación del visón americano en esa zona para evitar nuevas colonizaciones, así como las posibles vías de entrada en tramos de cabecera.

El Life Lutreola Spain es el segundo proyecto Life en materia de conservación del visón europeo en el que participa el Gobierno de La Rioja, después del que se abordó entre 2001 y 2004. Los objetivos generales del proyecto, cofinanciado al 75% por la Comisión Europea, son erradicar los núcleos de visón americano dentro del área de distribución y zonas de riesgo del visón europeo, aumentar la viabilidad de la población salvaje de visón europeo mediante el refuerzo poblacional y la formación de nuevos núcleos, y crear una red de seguimiento más eficaz para evaluar la situación de ambas especies de visones.

En La Rioja el visón europeo estaba presente en el Ebro y en todos sus afluentes (Tirón, Oja, Najerilla, Leza, Cidacos y Alhama) con preferencia por tramos medios y bajos y mayor densidad en los ríos de influencia más atlántica. Hasta 2011 la población estaba bien conservada y la estimación de ese año fue de 126 visones adultos. A partir de ese momento, la situación se ha vuelto crítica como en el resto del país, con una pérdida poblacional en La Rioja en el último muestreo realizado en 2017 de más del 35%.