El presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, ha visitado las obras de rehabilitación del Barrio del Burgo y la adecuación de la zona húmeda del carrizal de Cofín, que garantizará la conservación de los valores naturales y la puesta en valor de este enclave declarado en 2017 Área Natural Singular.

 

La mejora del carrizal de Cofín permitirá controlar la gestión del agua de este espacio y recuperar un humedal ocupado por antiguas fincas de cultivo mediante la utilización de efluentes de un complejo industrial. El proyecto que ahora concluye ha supuesto una inversión cercana a los 300.000 euros, cofinanciados al 50% con fondos europeos FEDER.

Ceniceros ha indicado que el espacio natural del carrizal de Cofín ocupa unas 142 hectáreas y está enclavado en una zona deprimida dentro del cauce de la Yasa de Cofín. Constituye una excelente representación a nivel regional de los ecosistemas mediterráneos propios de los barrancos y zonas húmedas estacionales caracterizados por la presencia significativa de hábitats halófilos (salinos) y acuáticos.

Hace décadas, ha recordado, en esta zona se cultivaba arroz; “de hecho era uno de los pocos terrenos de la región, por no decir el único, en el que se encontraban tablas de arrozales”. La baja rentabilidad del cultivo hizo que se abandonara y esas fincas han sido colonizadas por carrizales, saladares y vegetación natural propia de los barrancos estacionales mediterráneos, “formaciones asociadas a zonas húmedas que sirven de refugio a numerosas y valiosas especies de fauna”, ha destacado.

Por ello, la Dirección General de Medio Natural ha considerado importante para el mantenimiento de la biodiversidad de la zona, restablecer el sistema de acequias y poder manejar el agua que circula, así como mantener una laguna permanente libre de carrizo en la parte central del humedal. Los principales aportes hídricos al carrizal de Cofín provienen de las aguas previamente depuradas de una conservera, unos 275.000 m3 anuales, que normalmente salen a un ritmo de 1.500 m3 de volumen diario habitual y 6.000 m3 diarios durante la campaña del tomate. En mucha menos proporción llegan también a la zona aguas sobrantes de riego y, por último, las escasas precipitaciones que caen sobre la propia yasa de Cofin.

Aprovechar la estructura de tablas

La esencia del proyecto consiste en aprovechar la estructura de tablas y acondicionar la infraestructura de riego existente, de modo que se utilicen aguas sobrantes y aguas de riego para manejar estos sistemas acuáticos y salinos.

Las actuaciones se han centrado en varias zonas diferenciadas. En cabecera lo que ha permitido el proyecto es adecuar las acequias de tierra que se construyeron en su día para los antiguos arrozales, de manera que el carrizal se mantiene con unas condiciones de agua en primavera y verano que hacen viable la nidificación de aguilucho cenizo, bigotudo, rascón o carricero tordal, entre otros.

En la laguna propiamente dicha, que ocupa la parte central del espacio, se ha creado una zona de aguas libres mediante la excavación de un vaso de unas dos hectáreas de superficie y 1,5 m de profundidad, la suficiente para garantizar que haya una lámina de agua permanente sin romper la capa de arcillas del terreno. Por último, en la zona inferior, donde se encuentra la vegetación halófila de mayor interés, se ha recuperado la estructura de las fincas y se han adecuado los sistemas de riego, favoreciendo la inundación temporal de invierno para incentivar la presencia de aves limícolas estacionales.

En definitiva, el proyecto va a permitir desarrollar los valores ambientales del lugar, sobre todo su potencialidad para acoger una gran variedad de aves acuáticas, tanto nidificantes como estacionales. En el paraje de Cofín y su entorno inmediato se pueden localizar a lo largo del año hasta 192 especies diferentes, siendo especialmente importante para algunas como el aguilucho lagunero, el escribano palustre, el bigotudo o numerosas especies de aves limícolas. La gestión del agua del espacio beneficiará además a otros grupos faunísticos asociados a estos ecosistemas como los odonatos (libélulas), los anfibios y los reptiles.

Uso educativo y sensibilizador

Como complemento a esta restauración natural, el proyecto ha incluido también la adecuación del espacio para potenciar su uso recreativo y educativo. En este sentido, se ha construido un camino que recorre todo el Área Natural Singular por la parte sur, aprovechando en algunos tramos de caminos que se encontraban en mal estado y que se han acondicionado y creando en otros nuevos trazados. Para facilitar el acceso al mismo se ha acondicionado un aparcamiento en la entrada desde la localidad de Alfaro.

A mitad del recorrido de este camino, enfrente de la laguna, se ha acondicionado un mirador con vistas a la lámina de agua y a la zona de las tablas, dotado de paneles interpretativos (adaptados también a Braille) con información sobre los valores del lugar y las especies de fauna y flora que pueden avistarse desde allí.

Rehabilitación del Barrio del Burgo

Por otra parte, el presidente del Gobierno de La Rioja también visitó las obras de rehabilitación que se están desarrollando en el Barrio del Burgo de Alfaro, que cuentan con un presupuesto de 1,1 millones de euros y están financiadas al 60% por el Ejecutivo riojano.

José Ignacio Ceniceros ha explicado que la rehabilitación del Barrio del Burgo “no solo comprende la urbanización de estas calles, sino también la renovación de las redes de saneamiento, pluviales, alumbrado, comunicaciones y energía”. Las obras, que comenzaron en octubre, tienen un plazo de ejecución de once meses.