El Club Deportivo Calahorra terminaba ayer domingo la temporada 2018-19 y lo hacía con un sabor ‘agridulce’ porque después de haber conseguido la permanencia en Segunda División B, no se podía poner el broche final con la clasificación para la Copa del Rey, ya que los rojillos hicieron sus deberes con la victoria ante la Gimnástica de Torrelavega, pero no llegaron los otros resultados que les hubiesen clasificado para la competición copera.

 

El ultimo partido de la temporada comenzó con celebración por el ascenso a Tercera División del Calahorra B, tras su victoria del sábado en Cenicero, haciendo el pasillo de honor los jugadores del primer equipo a los integrantes del filial que han completado también una brillante temporada certificada con este ascenso a falta de una jornada.

A partir de ahí, el partido se vivió más pendiente de los móviles en espera de los resultados que necesitaba el Calahorra, sobre todo desde que en los primeros compases del segundo tiempo Isaac Manjón marcase el gol que mantenía intactas las esperanzas de los rojillos, pero con el paso de los minutos las noticias que llegaban no eran buenas y finalmente no se pudo conseguir ese bonito broche que hubiese sido jugar la Copa del Rey durante la próxima temporada.

Pese a todo, la campaña 2018-19 del C.D.Calahorra ha sido más que satisfactoria porque se ha conseguido el objetivo que todos firmábamos a principio de temporada, que no era otro que conseguir la permanencia en la categoría de bronce del fútbol español a la que tantos años nos había costado llegar, y la verdad es que, pese a los altibajos del conjunto rojillo, se ha logrado con buena nota y ahora toca, tras un merecido descanso, ponerse a trabajar de cara a la próxima campaña.