Calahorra participa en ‘Antenas Divulgativas’, el nuevo proyecto de divulgación científica con el que la Universidad de La Rioja pretende acercar la investigación desarrollada en el campus a los ciudadanos.

 

La Sala Cultural Ermita de la Concepción de Calahorra acogerá el viernes 31 de mayo, a las 19.30 horas, la conferencia titulada ‘¿Cuál era la dieta de los dinosaurios en el Cretácico?’, a cargo de Angélica Torices, directora de la Cátedra de Paleontología de la Universidad de La Rioja.

Este ciclo –que arranca en Haro el 8 de mayo- está impulsado por el Vicerrectorado de Investigación, a través de la Unidad de Cultura Científica (UCC+i), en colaboración con el Ayuntamiento de Calahorra.

‘Antenas Divulgativas’ pretende divulgar la investigación desarrollada en el campus, facilitar el contacto de los ciudadanos con la Universidad de La Rioja, así como ofrecer una programación científica y de calidad.

Esta primera edición de ‘Antenas Divulgativas’ se ampliará en el futuro con nuevas actividades, tanto conferencias –de ciencia en general o de aspectos relacionados con cada localidad- como de otra índole, como exposiciones.

 

¿CUÁL ERA LA DIETA DE LOS DINOSAURIOS EN EL CRETÁCICO’

Mordiendo y desgarrando. Así devoraban los dinosaurios carnívoros a sus presas; pero no todos atacaban a las mismas: algunos se atrevían con las más grandes y luchadoras, mientras que otros se conformaban con las más pequeñas o blandas. Esta forma de alimentarse dejó en sus dientes pequeñas marcas de desgaste, estrías microscópicas dispuestas en dos formas: unas paralelas y otras oblicuas al filo del diente.

Angélica Torices, directora de la Cátedra de Paleontología de la Universidad de La Rioja, ha estudiado piezas procedentes de yacimientos españoles y canadienses y las marcas de desgaste son iguales en todas (muescas paralelas producidas al introducir el diente; oblicuas, dejadas por el movimiento de arranque), que dan pistas sobre cuál era su dieta dado que mataban a sus presas utilizando una mordida de agarre y desgarre: hincaban sus afilados dientes en ella y tiraban hasta descuartizar los trozos de carne.