Oscar Eguizábal ha destacado que “en Calahorra se ha incrementado la recogida de voluminosos, la evolución es ascendente al igual que el número de avisos también ha crecido lo que evidencia que los calagurritanos somos cada vez más conscientes de la importancia de reciclar todo tipo de residuos como lo demuestran estos datos”. Así, en 2016 se recogieron un total de 204.470 kilogramos de este tipo de residuos en nuestra ciudad, principalmente muebles, electrodomésticos y otros enseres que no pueden depositarse en ningún contenedor. Siendo noviembre y octubre los meses que más kilos sumaron, 20.990 y 20.700, respectivamente. Y en los tres primeros meses de 2017 se han recogido 43.560 kilogramos de objetos voluminosos, 14.380 más que a lo largo de los meses de enero, febrero y marzo de 2016. Respecto a los avisos el pasado año se registraron 2.782 avisos, de los cuales 1.341 se hicieron entre enero y junio de 2016 y en ese mismo periodo en 2017 ya se han contabilizado 1.485, 144 avisos más.”Unos datos muy positivos que nos permiten hacer una valoración muy satisfactoria de este servicio gratuito para el ciudadano, contribuyendo entre todos a disfrutar de una ciudad más limpia y sin residuos abandonados en la calle”, ha valorado el concejal de Limpieza y Medio Ambiente.

La Fundación Cáritas Chavicar es la encargada de llevar a cabo este servicio de recogida en Calahorra, que incluye muebles, colchones, somieres, lavadoras, frigoríficos, televisiones, ordenadores y aparatos eléctricos y electrónicos de pequeño formato como batidoras, planchas, etc. La recogida se hace diariamente de lunes a viernes. Se trata de un servicio gratuito para el ciudadano que está a una llamada de distancia, ya que es una recogida concertada por teléfono. Las personas que deseen solicitar este servicio deben llamar al número de teléfono 941 10 50 87 (Policía Local) en el que les informan del día de la recogida.Los objetos voluminosos se depositan en la calle al lado del portal a partir de las 22:30 horas y antes de 8:30 horas de la mañana.

El abandonar este tipo de objetos -que no pueden depositarse en contendores- en la vía pública está prohibido por la ordenanza municipal reguladora de la limpieza de la vía pública y la gestión municipal de los residuos urbanos. Se sanciona con multas por importe de 90 a 300 euros las faltas leves y graves y las muy graves pueden ascender hasta 3.000 euros.