Tras haberse detectado por parte de la Policía Local que los vendings se estaban convirtiendo en un espacio de acumulación de personas, y no siendo estos establecimientos lugares en los que se venden productos de primera necesidad, el Ayuntamiento de Calahorra tomó ayer la decisión de ordenar su cierre.

El Ayuntamiento de Calahorra recuerda a la ciudadanía que debe cumplir con las medidas de confinamiento establecidas en el decreto de estado de alarma y que solo se puede salir si es imprescindible y por los motivos autorizados.

Es vital que los ciudadanos cumplamos con nuestra obligación para que esta situación se prolongue el menor tiempo posible.