En lo deportivo, fin de semana con sabor agridulce para el Club Deportivo Calahorra y también para sus socios y aficionados, ya que en la noche del viernes se anunciaba el regreso a la entidad rojilla de Rodrigo Sanz, noticia acogida con gran satisfacción por la afición calagurritana, pero ayer domingo llegaba una dolorosa derrota ante el Burgos por cero goles a tres en el campo de La Planilla.

Frente al conjunto burgalés, el Calahorra volvió a caer víctima de sus habituales errores, y cuando tan sólo se llevaban trece minutos de juego el Burgos se adelantó en el marcador con el primer gol; a partir de ahí los rojillos intentaron la remontada, con poco acierto en los últimos metros, quedando el partido totalmente definido a falta de media hora cuando el Calahorra recibió la expulsión con tarjeta roja de Morgado.

A partir de ahí fue ‘un quiero y no puedo’ de los rojillos con inferioridad numérica, lo cual fue aprovechado por el Burgos para manejar el partido a su antojo y sentenciarlo en la recta final con dos nuevos goles aprovechando el cansancio de los locales. Ahora, toca pasar página cuanto antes y centrarse en el partido que el C.D.Calahorra jugará este próximo sábado en Salamanca frente al Unionistas donde toca romper la mala racha de las últimas cinco jornadas sin conocer la victoria y sumando tan sólo dos puntos en el casillero de los rojillos.