Ayer por la noche se puso el broche final a las fiestas patronales en honor a San Emeterio y San Celedonio, dentro de una jornada que comenzaba con la suspensión de la tradicional procesión por las calles de la ciudad entre la parroquia de los Santos Mártires y la Catedral, y que terminó con el entierro de la cuba, los últimos fuegos en la fuente y la traca final.

La jornada del día grande de las fiestas calagurritanas arrancaba con el anuncio de la suspensión de la procesión justificada por el Cabildo Catedral y la Cofradía de los Santos en torno a ‘la lluvia y al mal pronóstico del tiempo’, una decisión controvertida porque poco después dejaba de llover y los calagurritanos se quedaban ‘con la miel en los labios’ de poder disfrutar de sus santos por las calles de la ciudad.

Tras la veneración de las reliquias de San Emeterio y San Celedonio en la parroquia de los Santos Mártires, la celebración se trasladó hasta la Catedral donde se realizó una pequeña procesión con las imágenes por la plaza exterior y después por el interior del templo, terminando con la Misa Solemne que no contó con el Obispo de la Diócesis pero sí con la presidenta del Gobierno de La Rioja Concha Andreu.

A lo largo de la jornada los más pequeños pudieron disfrutar de la última salida de los Gigantes y Cabezudos y de las marionetas de Maese Villarejo, mientras que el encierro de toros celebrado ayer por la tarde fue un rotundo éxito de asistencia con un percance en la calle Julio Longinos al ser alcanzada una persona mayor que, tras ser atendida en la enfermería de la Plaza de Toros, fue trasladada a la Fundación Hospital de Calahorra.

Ya por la noche, éxito de la obra ‘Conductas alteradas’ en el Teatro Ideal, y en la recta final, concentración y bajada de las peñas en el entierro de la cuba, retirada del pañuelo a Quintiliano, fuegos en la fuente y traca final para despedir las fiestas hasta el próximo mes de agosto.