El desarrollo de la Formación Profesional, la creación y puesta en marcha de una nueva Red Pública de Educación Infantil (etapa 0-3 años) y la puesta en valor de la Escuela Rural son tres de los principales retos que la LOMLOE abre para su desarrollo en La Rioja a lo largo de los próximos años. El consejero de Educación, Cultura, Deporte y Juventud, Pedro Uruñuela, desgranó los principales ejes de la nueva Ley educativa, que entró en vigor ayer en España después de un amplio proceso de dos años para su configuración.

“La LOMLOE nos trae un modelo educativo moderno y basado en el éxito educativo del alumnado, donde prima la adquisición de las competencias clave y se encamina a la recuperación de la equidad y la corrección de las desigualdades; se trata de garantizar la calidad educativa a todo el alumnado con independencia de su origen y características sociales y económicas”, ha propuesto el consejero, que ha estado acompañado durante la comparecencia por los directores generales de Innovación Educativa, Alberto Abad; y Formación Profesional Integrada, Félix Alonso. “El acento en esta Ley”, ha insistido, “es que la Educación sea un instrumento compensador de las desigualdades económicas, sociales y culturales; y deje de entenderse como un derecho no solo a un puesto escolar, sino también al éxito escolar”.

Uruñuela ha recordado también otros ejes básicos como van a ser el papel de las TIC en el aula, la incorporación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, como esencial, la puesta en valor de la profesión docente, a través de la doble vía “de una formación y actualización constante de sus conocimientos, y una mejora de las condiciones laborales y profesionales”.

Oportunidades para La Rioja

De esta forma, el consejero ha valorado las oportunidades que la nueva Ley abre para La Rioja, en el desarrollo que ahora empieza. “El primer reto va a ser la creación y puesta en marcha de una red pública de Educación Infantil de 0 a 3 años; está constatado el vínculo entre la escolarización en este tramo con el éxito escolar posterior, y a la vez tenemos una realidad en la que apenas un tercio de niños y niñas de esta edad están escolarizados”.

El segundo reto, ha seguido, está en el desarrollo del nuevo Currículo que actualice el que proponía la LOMCE, “muy extenso hasta el punto de inabarcable, muy academicista y que no tiene en cuenta la actitud o los intereses del alumnado; el objetivo es que sea un instrumento para el éxito y que prime el trabajo por proyectos y no la memorización mecánica”.

El desarrollo de la Formación Profesional es otro de los retos que abre la LOMLOE, con la perspectiva de superar la vieja división entre la FP tradicional y para el Empleo, y a la vez abordar el problema de la falta de reconocimiento acreditado a las competencias profesionales que tienen muchas personas por el desempeño laboral a lo largo de su vida. Estos puntos irán de la mano con la apertura de nuevas especialidades y la potenciación de los centros integrados, entre otras metas.

Uruñuela también ha puesto el foco en el necesario impulso que debe adquirir la Escuela Rural, “y más en La Rioja, debemos cuidarla y atender sus peculiaridades”; y en el papel central del profesorado, “al que hay que cuidar y potenciar, dándole una formación constante y a la vez abordando la mejora de sus condiciones profesionales, como los alumnos por aula o los horarios”. Por último, ha apelado al “carácter socializador” de la escuela para plantear la educación en valores como reto, “el aprender a ser personas y a relacionarnos con los otros”. En este sentido, ha avanzado que la Consejería ya está redactando el Plan de Convivencia Autonómica.

En el término de su intervención, Uruñuela ha pedido la implicación de la Comunidad Educativa en el desarrollo e implantación de la nueva Ley: “Llevar a cabo estos grandes ámbitos de actuación es imposible si no contamos con todos, por eso llamamos a la participación de padres, madres, docentes y alumnos; y pondremos los mecanismos para ello”, ha concluido.