El Club Deportivo Calahorra comenzaba ayer el año 2019 consiguiendo un valioso punto en su desplazamiento a tierras cántabras tras empatar a uno en el campo de El Malecón ante la Gimnástica de Torrelavega, un partido en el que también debutó Emilio Lozano en las filas rojillas.

 

Después de un primer tiempo con dominio alterno para ambos equipos, aunque siempre fue el Calahorra el que intentó jugar más el balón pero sin ocasiones de peligro, los goles llegaron después del descanso. Nada más comenzar la segunda parte, una nueva falta de intensidad defensiva de los rojillos les penalizó con el gol del equipo cántabro, aunque la reacción del Calahorra no se hizo esperar.

Los rojillos se hicieron dueños del juego ante una Gimnástica agazapada en su campo y diez minutos después llegaba el empate por medio de Eduardo Ubis que aprovechó un balón en el interior del área. A partir de ese momento, el Calahorra tocó el balón, llegó a las inmediaciones del área del equipo cántabro pero no fue capaz de materializar ninguna de las ocasiones de peligro que tuvo, la más clara un remate de Auzmendi a la base del poste cuando el portero de la Gimnástica estaba ya batido.

Al final, un punto más al casillero de los rojillos en el último partido de la primera vuelta de la competición del grupo II de la Segunda División B, llegándose al ecuador de la temporada con un balance positivo ya que el Calahorra se encuentra en la zona media de la clasificación con 25 puntos, con un destacado ‘colchón’ de nueve puntos sobre los equipos que ocupan las plazas de promoción y descenso.